Inteligencia EmocionalInteligencia Emocional
El Poder De La Mente
                                                      

Inteligencia Emocional, 16



En algunas ocasiones es necesario olvidar totalmente las vías que se conocen para poder avanzar.

Pasteur, rechazado por los médicos de la Academia de Ciencias de París, no era médico, pero sus descubrimientos involucraron una de las más profundas transformaciones que ha conocido la medicina.

Graham Bell pudo inventar el teléfono por que era un ignorante completo justamente en la materia que se supone que tendría que conocer a fondo quien fuera a inventar el teléfono.

A nadie en aquella época, con conocimientos aun medianos en electricidad, se le hubiera ocurrido una idea tan absurda como la que él tuvo: crear una corriente eléctrica sobre una placa metálica por medio de la voz humana.

Al menos esto fue lo que pensó y dijo Graham Bell.

Faraday llegó a producir una de las transformaciones más importantes que se han producido en la ciencia física sin la ayuda de ninguna fórmula matemática: no las había estudiado.

El sabio se empina por lo que tiene de autodidacta.

Si los conocimientos de que se dispone abarcan áreas distintas, se estará en capacidad de entender mejor cada problema concreto, al poderlo enfocar desde diferentes puntos de vista.

Y para ello es necesario tener puentes cuantos más, mejor entre esos conocimientos diversos.

Para la creación es preciso diversificar el propio pensamiento y aprender a ver multidimensionalmente.

El especialista a ultranza necesariamente tendrá que desaparecer dentro de poco su trabajo podrá ser realizado por máquinas, que lo llevarán a cabo con mayor rapidez y exactitud.

El auge del especialismo exclusivista está llegando a su fin.

La nación que ha creado el especialismo no se especializa ella misma como nación, ni ordena su vida por los patrones del especialismo.

Muy al contrario, se trata de la nación más diversificada del mundo.

Los que realmente dirigen ese país, en todos sus aspectos, en su determinante mayoría, no son especialistas.

Si lo fueran, ese país no estaría, como en efecto lo está, a la cabeza del mundo.

Son hombres con un cerebro abierto hacia todas las cosas que han hecho posible el mundo actual.

Mediante la aplicación de la que podríamos llamar la "ley de la diversidad", se podría conocer el grado de desarrollo de un país según su especialismo o diversificación. A mayor especialismo, más atraso.

A mayor diversificación, más progreso.

La historia natural nos muestra que las especies que han desaparecido son aquellas que, por especializadas, no pudieron adaptarse a nuevas circunstancias. Civilización que se especializa, muere.

El hombre es el único animal al que la naturaleza no le ha impuesto ninguna especialidad.

Esto es lo que ha permitido dominarla tierra.

Podrá vivir en la base de los océanos y en los astros más distantes, y seguirá caminando por las mañanas a través de los campos florecidos.

El pensamiento de un niño es universal.

No se ha concretado en ningún sentido todavía.

Está abierto a toas las posibilidades, sin limitación alguna.

Se dice, con razón, que todo niño es un genio.

Y ninguno es especialista en nada.

La inmensa mayoría de los hombres que hoy figuran en la Historia como genios tuvieron la mente diversificada hacia muy variados campos del pensamiento. Indiscutiblemente el genio de ideas dirigidas en una sola vía no es la regla, sino la excepción.

Por lo general los grandes hombres de la Historia han tenido la mente tan diversificada que puede decirse de ellos que han vivido varias vidas en una sola vida. Casi todos los colosos de la ciencia han sido ala vez magníficos escritores. Y quien le pida a un pintor o un músico famoso, que tome la pluma en sus manos, seguro que se sorprenderá del resultado.

Quien pueda, haga la prueba.

No sé si alguien habrá escrito un libro sobre las otras aficiones de los hombres de ciencia, pero es impresionante constatar cómo buena parte de aquellos a los que la humanidad les debe más, tuvieron, al menos en alguna época de sus vidas, una expresa inclinación por una o varias de las bellas artes.

Y llegará el día en que los artistas se interesen vitalmente por la ciencia.

Albert Schweitzer fue filósofo, teólogo, organista, compositor, médico, hombre de humanidades y humanidad, y todo esto en un grado eminente.

¿Cómo pudo lograrlo?